EDUCAR LA ADICCIÓN
- sevillejavi24
- 30 oct 2025
- 3 Min. de lectura
En este tiempo de aprendizaje y transformación personal, tras más de dos años de tratamiento y profundo trabajo interior, he descubierto una nueva forma de mirar las adicciones. Una mirada más humanista, curiosa e interdisciplinar, que va más allá de los estereotipos y del miedo, y que busca comprender antes que juzgar.
El origen que me mueve hacia este enfoque más humanista nace de mi pasión por la educación, la prevención y la transformación humana. Creo firmemente que educar en conciencia es la herramienta más poderosa para prevenir, y que toda transformación —individual o colectiva— comienza cuando dejamos de mirar el síntoma para empezar a comprender el sentido.

Mi propósito
Mi propósito es servir a los demás, ayudándoles a comprender el origen, las causas y las condiciones sociales, psicológicas y biológicas de la adicción, y a reconocer cómo, en esa misma curiosidad por saber, reside tanto el riesgo como la oportunidad. Porque la curiosidad que lleva a explorar también puede educar, prevenir y transformar si la acompañamos con conciencia.
Creo que educar es prevenir, y que comprender es sanar. Por eso dedico mi vida a desestigmatizar las adicciones, promoviendo una mirada más humana, curiosa y compasiva hacia quienes sufren… y hacia quienes aún pueden evitarlo.

El virus y la cura: la curiosidad
Cuando reflexiono sobre el origen de las adicciones, más allá de las causas biológicas, psicológicas o sociales, encuentro una palabra que las atraviesa todas: la curiosidad. La curiosidad es tres veces más potente que el miedo, y muchas veces es precisamente ella —esa fuerza que nos empuja a explorar lo desconocido— la que nos lleva a probar, a buscar, a sentir más.
Por eso, en la adolescencia —una etapa donde la curiosidad es pura energía en expansión y aún no existe una madurez emocional consolidada— los jóvenes se convierten en un perfil muy fácil de atrapar por la enfermedad.No porque sean irresponsables, sino porque su curiosidad no está siendo acompañada, guiada ni comprendida. Cuando la curiosidad no encuentra propósito, se convierte en un riesgo; cuando se educa y se canaliza, se transforma en aprendizaje, creatividad y descubrimiento de identidad.
Y aquí está lo fascinante: ese mismo “virus” también es parte de la cura. Porque cuando una persona inicia un proceso de desintoxicación y crecimiento interior, es la curiosidad la que vuelve a activarse, pero ahora al servicio de la comprensión, del aprendizaje y de la transformación.La curiosidad se convierte en una brújula hacia el autoconocimiento.
La mirada integradora
A lo largo de mi proceso, he descubierto que las respuestas no están solo en los manuales médicos o en los tratamientos, sino también en todas las áreas del conocimiento humano. Cada disciplina nos ofrece una lente distinta para comprender lo que nos sucede:
La filosofía nos enseña que “lo que resiste, persiste” (Carl Jung).
La psicología nos ayuda a identificar las heridas de la infancia.
La literatura refleja la caída y la redención.
La historia nos recuerda que siempre hemos buscado trascender el dolor.
El arte expresa lo que las palabras no pueden.
La ciencia revela el poder de transformación del cerebro.
La naturaleza enseña resiliencia y ciclos de renacimiento.
La mitología, con el viaje del héroe, simboliza el camino de toda persona que se enfrenta a sus demonios para regresar transformada.

Educar la adicción no consiste en hablar del miedo o de las consecuencias, sino en comprender su raíz: emociones, traumas, desconexión, falta de propósito o identidad.Educar es abrir la conciencia antes de que el dolor se convierta en enfermedad.
Por eso, mi propósito está en unir educación, prevención y transformación humana, generando espacios donde podamos comprender qué nos mueve y qué nos hiere como seres humanos.
Un compromiso personal
Dedico en este nuevo ciclo todo mi aprendizaje al servicio de los demás, con el propósito de desestigmatizar las adicciones y contribuir a que, al comprender su lado más humano, interdisciplinar y emocional, entendamos que es un problema de todos.Y que a todos nos corresponde educar a la sociedad, cada uno desde su lugar, con la suma de uno.
Y para terminar una canción de Pink Floyd que recoge la esencia del Blog de Hoy


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