Mi mayor Jobby..
- sevillejavi24
- 5 feb
- 2 Min. de lectura
Ya te ha podido la curiosidad?
Si ya has dado el primer paso para leer este blog, seguramente has sentido la necesidad de pensar:“¿Cómo puede cometer esta persona ese error al escribir la palabra hobby?”
Eso que acaba de activarse en ti tiene nombre: la activación motora de corregir a los demás.
Un impulso casi automático que, durante unos segundos, nos hace sentir un poco mejor. Un poco por encima. Un poco más seguros.
Pero este blog no va solo de eso.
Va de qué nos pasa por dentro cuando cometemos un error, de cómo afecta a nuestra identidad sentirnos señalados y de cómo, en un entorno laboral, esto puede amplificarse hasta convertirse en una herida silenciosa.

El error no intencionado (y el juicio amplificado)
Según diversos estudios en psicología organizacional, más del 90 % de los errores humanos no son intencionados.No nacen de la incompetencia ni de la mala fe, sino del cansancio, la presión, la multitarea o simplemente de ser humanos.
Y aun así, el dedo del otro —real o imaginado— puede convertir ese error en malestar interno, en duda, en vergüenza.

Especialmente cuando trabajamos en culturas donde la perfección está maquillada de éxito y la vulnerabilidad se interpreta como debilidad y esto nos puede paralizar y no permitirnos VOLAR y hacernos chiquititos
Cuando todo se vuelve simple
Y es aquí donde, de repente, todo puede volverse tan simple como una nueva mirada
Porque siempre hay una elección:
Esconder el error
Justificarlo
O aceptarlo, reconocerlo y transformarlo en aprendizaje
Elegir lo que se alinea con nuestros valores, con nuestro ser y con nuestra autenticidad.
La vulnerabilidad como lujo del siglo XXI
Vivimos en una era de automatización, de eficiencia extrema y de perfección artificial.
Y, paradójicamente, en este contexto, la vulnerabilidad empieza a ser el verdadero lujo del siglo XXI.
No como exhibicionismo. No como victimismo. Sino como ADN de líderes, equipos y marcas que quieren diferenciarse apostando por una verdad más humana.
Mi mayor jobby hoy es este:
Reconocer que, en determinadas situaciones, aún me duelen cosas del presente que me hacen dudar de mi valor.
Y mi herramienta favorita para atravesarlo es sencilla, pero poderosa:
Recordarme todo lo que he conseguido en estos últimos dos años y medio
Volver a mi honestidad conmigo y con los demás
Cumplir mis rutinas, porque ahí encuentro paz, calma y coherencia
Eso me ayuda a ahuyentar sombras antiguas: fracasos, errores del pasado…Esas historias que todos llevamos dentro.

Y ahora te pregunto a ti
¿Cómo te haría sentir compartir tu vulnerabilidad en tu entorno profesional?
¿De qué miedos huimos cuando no lo hacemos?
Quizá ahí, justo ahí, empiece también tu mayor jobby....
Hoy me gustaría terminar con una canción que me recuerda con que facilidad algunas veces somos una piedra y otras un diamante , un gusano y otras el parabrisas,,,y otras simplemente el tonto que da vueltas,,,


Comentarios